Mar Castelló, Vicent Tarazona y Quique Bataller llevan veinte años cada uno gestionando equipos en industrias distintas. Comparten una intuición: lo que se enseña como "liderazgo" tiene poco que ver con lo que ocurre en una sala de juntas a las nueve de la noche.
Aulas para 12 personas en la calle Colón, currículo experimental, cero web profesional, boca a boca dentro de empresas industriales valencianas. Acaba teniendo lista de espera de seis meses.
Se incorpora Amparo Llopis como cuarta socia. Se sistematiza el método en seis ejes. Se firma el primer programa para un consejo de empresa familiar. Pandemia. Adaptación a formato híbrido sin renunciar a la presencialidad como columna.
Cuatro socios, ocho profesores asociados, secretaría académica. Lista de espera promediada en 7 semanas. Política deliberada de no crecer más rápido: queremos formar mejor, no a más gente.
Sesiones puntuales, materiales preparados, profesores presentes, devoluciones por escrito, confidencialidad total.
Ascensos, subidas salariales, "cambios de vida" en seis meses, conversión espiritual ni testimonios de Instagram. Lo dejamos por escrito.
Tiempo real: 4 horas semanales mínimo entre sesiones. Presencia mental en aula. Asumir compromisos por escrito y revisarlos cada quince días.
No aceptamos clientes con litigios laborales activos contra su empresa, ni casos de coaching ordenado por otro como sanción encubierta. Si detectamos eso en el encuadre, lo decimos y devolvemos la señal.
Si tras tres meses crees que el programa no te aporta, devolvemos la diferencia. Sin discusión. Han usado esta cláusula seis personas en once años; cinco volvieron al siguiente año.




Cuando empezamos, había gurús. Hoy hay gurús con podcast. Nosotros seguimos siendo profesores con cuaderno.Quique Bataller-Reig · profesor invitado